Quien ha visitado Malasia sabe mejor que nadie que este estado guarda algunos de los atractivos naturales más espectaculares del planeta. Uno de estos atractivos, quizá uno de los más importantes es el Parque Nacional Gunung Mulu.

Situado en las proximidades de la frontera con Brunéi, este recinto es Patrimonio de la Humanidad según la UNESCO y un auténtico tesoro natural y paisajístico no sólo de Malasia, sino de toda la región.

Además de las incontables cuevas y la frondosa vegetación (que de hecho alberga cerca de 3.500 tipos de plantas) tiene otros muchos puntos interesantes. Contratando una excursión por el parque podremos conocer otro de los atractivos de la zona, los “pináculos” o “agujas” . Estos se erigen en una zona selvática y que a los ojos del visitante recuerdan a navajas o cuchillos y que no encuentran similitudes en ninguna otra formación geológica del planeta.

 

agujas-de-gunung-mulu

Estas agujas, han sido objeto de diversos estudios y son una clara muestra de los peculiares efectos de la erosión natural en las formaciones rocosas de la zona. Lo cierto es que con sólo contemplar este paisaje, podemos ver como las agujas constituyen un auténtico bosque de piedra rodeado de una selva frondosa y exuberante de vegetación.

Formadas por piedra caliza, las Agujas de Gunung Mulu son uno de los principales atractivos de la región así como la postal más característica del parque, con permiso de las cuevas, otro de los atractivos más destacables del área y que podemos conocer en la misma excursión.

La visita a las agujas calcáreas es un espectáculo único y un “obligado” en la agenda de los turistas que busquen tener un contacto directo con una formación geológica de indudable valor patrimonial en un enclave natural sin parangón.