Auténtica, encantadora, única. Yogyakarta es el hogar de innumerables tesoros arquitectónicos. Descubre los templos de Prambanan y Borobudur, adéntrate en las maravillas de Ullen Sentalu o asciende a la cima del volcán Merapi en una aventura inolvidable.

Las 17 mil islas de Indonesia esconden una auténtica perla que cautiva a propios y extraños. En el corazón de Java se yergue orgullosamente la ciudad de Yogyakarta, un paraíso de roca tallada envuelto en bosques tropicales, la naturaleza más selvática y la cultura más fascinante.

Yogyakarta —Yogya, en el argot popular— es uno de esos rincones con una belleza natural irresistible, presente no solo en su geografía sino también en su arquitectura. Multitud de templos y palacios colorean estas regiones desde hace más de mil años, cuando la disnatía Sailendra levantó los primeros monumentos que habrían de convertirse en patrimonio de la humanidad.

Para los más aventureros, no hay nada como perderse en los 10 rincones más asombrosos de Yogyakarta y disfrutar de una experiencia memorable. Puedes leer aquí lo que opinan otros viajeros.

Viajar a Yogyakarta

1. Templo de Prambanan

Los amantes de la mitología encontrarán en Prambanan una fuente de diversión sin límites. Este conjunto de templos (cerca de 200, nada menos) acogen a los dioses Brahma, Shivá y Visnú, principales representantes de la religión indú. Desde luego una maravilla para una ciudad maravillosa.

El templo prambanan

Foto por zsoolt

2. Volcán Merapi

A 2.911 metros de altitud descansa uno de los mayores monstruos de la naturaleza. El volcán Merapi, en el centro de Java, ofrece recorrido apasionante para montañistas y senderistas. Asimismo es el más activo de Indonesia, razón por la cual se le conoce como la Montaña de fuego.

Volcan Merapi

Foto por Paul Williams www.IronAmmonitePhotography.com

3. Tamansari, oásis de placer

El Tamansari —más conocido como el Castillo de Agua— es un palacio acuático, de portentosa arquitectura colonial, donde los sultanes veraneaban con sus familias. Una auténtica proeza que merece la pena conocer.

tamansari

Foto por framerunner

4. Solok

Nada como dejarse conquistar la pequeña ciudad de Solok, visitar sus ruinas y conversar con sus gentes para profundizar en una de las culturas más encantadoras de la provincia asiática.

5. Taman Pintar Science Park

Pero Yogyakarta es algo más que monumentos y ruinas antiguas. Adéntrate en el Taman Pintar Science Park y pásalo en grande experimentando con la ciencia más asombrosa. Indudablemente una de esas atracciones que no te puedes perder.

6. Templo Borobudur

Con sus más de 500 estatuas de buda, Borobudur se jacta de ser el templo budista más grande del planeta. Nada como peregrinar hasta su cima y maravillarse con una de las panorámicas más imponentes del continente asiático.

Templo Borobudur

Foto por yakthai

7. Ullen Sentalu, una ventana al pasado

Si adoras la historia y el patrimonio indonesio, el Museo Ullen Sentalu es lo que estabas buscando. La naturaleza y el arte más tradicional cruzan sus caminos en un escenario único y sorprendente.

Museo Ullen Sentalu

Foto por Birdie Family

8. Templo Plaosan

Aunque Borobudur y Prambanan son grandes exponentes arquitectónicos, el templo Plaosan tampoco te dejará indiferente. Esta maravilla de piedra se alza 148 metros sobre el nivel del mar y constituye una opción inmejorable para escapar del ajetreo. Desde luego un verdadero remanso de paz.

El templo plaosan

Foto por Gorka Nelson

9. Palacio de Kratón

Con sus más de 25 mil habitantes, Kratón puede considerarse el centro neurálgico de Yogyakarta. Envuelto en centenarias murallas, este palacio ofrece oleadas de diversión para los más curiosos.

10. Ramayana Ballet Purawisata

Qué mejor forma de concluir nuestra visita que zambulléndonos en uno de los espectáculos autóctonos más cautivadores. Ballet y música folclórica se conjugan admirablemente en una actuación tan singular como encantadora.

A qué esperas para lanzarte a la aventura y descubrir estas diez maravillas. Y es queYogyakarta es una de esas ciudades que no te dejarán indiferente.

Ballet Purawisata

Foto por gilangabi