El agroturismo cada vez tiene una mayor popularidad entre los turistas españoles y no hay duda de que Ibiza se ha consolidado como una de las zonas más recomendables para disfrutarlo de forma directa y con muy buenas experiencias. Gracias a este tipo de turismo rural tenemos la oportunidad de vivir experiencias cercanas y tradicionales, muy distintas a las que proporciona un tipo de turismo más urbano y moderno.

Dentro del turismo rural, el agroturismo es un tipo de turismo que se está convirtiendo en un recurso muy buscado por tener la posibilidad de acercar a los turistas a situaciones muy tradicionales y agrarias que permiten conectar con un lado olvidado o descubrir una nueva forma de vida. Esta liberación del estrés de la ciudad permite sacar provecho del ambiente rural más puro, e Ibiza es una zona que no duda en introducirnos de forma muy directa en este tipo de ambiente.

El agroturismo de Ibiza se concentra principalmente alrededor de tres hoteles específicos que se han transformado en las mejores opciones a tener en cuenta: Ca n’Arabí, Can Jaume y Cas Pla. En todos ellos el turista se va a encontrar con un escenario rural en su totalidad, actividades agrarias y posibilidad de liberar tensiones conectando con su lado más tradicional.

Hotel Ca n'Arabi

Hotel Ca n’Arabi

Desde las habitaciones, que buscan transmitir la misma sensación de tradición que el exterior de cada uno de los hoteles, hasta sus instalaciones, completadas por piscinas exteriores y bonitos jardines en los que se puede respirar la auténtica sensación del campo. Todo invita en estos hoteles a sentirse en conexión con el agroturismo de una mayor calidad y espíritu más directo.

También ayuda que en estos hoteles se apueste por servir alimentos cultivados en los propios terrenos, lo que hace que la experiencia obtenga una dosis adicional de credibilidad en cuanto a lo que buscan los amantes de este tipo de turismo.

No hay duda de que las muy cuidadas habitantes e instalaciones de Can Jaume, Ca n’Arabí y Cas Pla, situadas cerca de Ibiza, pero lo suficientemente alejadas de la ciudad, tienen lo que hace falta para dar forma a una experiencia de agroturismo de primer nivel.