En esta ocasión viajamos hasta Francia y nos detendremos en Rocamadour, pequeño pueblecito situado en un acantilado localizado en Midi-Pyrénées cuyo origen medieval ha escrito en estas tierras una historia que vale la pena conocer.

El pueblo de Rocamadour

Este pueblo apenas cuenta con unos 500 habitantes, los cuales viven rodeados de pura naturaleza que ha visto pasar los siglos impasible y que, por ello, ha servido de gran inspiración para algunos de los mayores artistas.

La primera sensación que tenemos cuando llegamos a Rocamadour es que se trata de un pueblo totalmente integrado en las rocas y cuyos pies se encuentran bañados por un precioso río conocido como Alzou.

La calle principal del pueblo la podemos encontrar en la parte de abajo, donde se combinan las pequeñas casas y una gran cantidad de comercios. Conforme vamos subiendo podremos llegar a un fantástico santuario conocido como el santuario de la Virgen Negra, y si nuestras piernas nos lo permiten, en la parte más alta encontraremos un llamativo castillo.

El origen de Rocamadour

Según cuenta la historia, en el lugar se apareció una virgen que comenzó a hacer milagros y a curar a las personas que estaban enfermas. Esta fue la razón por la que se erigió este increíble pueblo. Por ello, desde el siglo XI se ha convertido en un lugar de peregrinaje así como una de las paradas más impresionantes del Camino de Santiago.

Para poder rendir culto a esta virgen, es imprescindible subir de rodillas las más de 200 escaleras que encontraremos desde el inicio del pueblo hasta el santuario. Si estamos pensando realizar un viaje histórico inigualable e inolvidable, recomendamos visitar Rocamadour.

Rockamadour

Gracias por la foto a dynamosquito