Bucarest es la capital de Rumania, y punto de inicio para conocer el país, pues el aeropuerto principal se encuentra aquí. De echo hay 2, en el principal se llega desde España con la cia nacional Tarom, en el secundario con la cia low cost Wizzair. Llegues por donde llegues con el DNI es suficiente, pues Rumania forma parte del acuerdo de Schengen.
La divisa en Rumania es el RON y se puede cambiar de Euros a RON en oficinas de cambio bancos y grandes hoteles.
El recorrido lo podéis hacer en el orden que os explico o bien a la inversa, es decir empezando por Sibiu y terminando por Brasov o al revés, eso ya depende de vosotros!

Día 1:
Atraversando  los Cárpatos, una de las cadenas montañosas más grandes de Europa, se llega a la zona de Transilvania, conocida sobretodo por sus leyendas del famoso conde Drácula. En el camino se puede visitar el monasterio de Cozia, el más antiguo de la zona de Valaquia, de estilo bizantino rumano, antes de llegar a la ciudad de Sibiu, que todavía conserva su trazado medieval y fue Capital Europea de la Cultura en el 2007.

En Sibiu se puede pasear por el casco antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, que incluye: la plaza Mayor y la Menor, el puente de los Mentirosos, las catedrales Ortodoxa, Católica y Evangélica.

Día 2:
La ruta prosigue hacia Sighisoara, de camino se puede visitar Sibiel, donde hay un museo de los Iconos sobre cristal.
En Sighisoara destaca la ciudadela amurallada, las puertas y pasajes secretos, las escaleras cubiertas que llevan a la iglesia de la colina y la casa donde nació el príncipe Vlad Tepes, la Torre del Reloj, el museo de las Armas Medievales y la Sala de la Tortura.
El príncipe de Valaquia, también conocido como “Vlad el empalador” o “Vlad Dracul”, luchó contra el ejército otomano, y se hizo famoso por su manera de castigar a enemigos y traidores.

Día 3:
Continuación hacia la zona de Bucovina, parte del antiguo principado de Moldavia, conserva un ambiente totalmente rural con sus tradicionales casas de madera habitadas por campesinos vestidos de manera tradicional.

Día 4:
Día dedicado a conocer los principales monasterios de la zona: Moldavita, Humor y Voronet, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, una auténtica Biblia en imágenes vivas por los impresionantes frescos que están pintados en su exterior.

Día 5:
Salida hacia BRASOV, antigua capital de Transilvania, fue durante siglos una de las ciudades más poderosas y ricas de la zona. Se pasará por el impresionante desfiladero de Bicaz, de enormes paredes verticales y el lago rojo, llamado así por el color de sus aguas.
En Brasov destacan: la iglesia Negra, el bastión de los Tejedores, la plaza del Consejo y la iglesia de San Nicolás.

Día 6:
Excursión  al castillo de Bran: Fortaleza del siglo XIV, es más conocida como el castillo de Drácula, el personaje creado por el escritor Bram Stocker y que los cineastas norteamericanos escogieron para sus películas.
Y prosecución hasta Sinaia, donde se encuentra el castillo de Peles, ex-residencia de verano de la familia real rumana, construido en el s. XIX, por el primer rey de Rumania Carol I.
Llegada a Bucarest.

Día 7:
En Bucarest no te debes perder: la plaza de la Universidad y la plaza de la Unión, la Catedral Patriarcal, el palacio Metropolitano, el antiguo barrio de Curtea Veche, el Arco de Triunfo, el parque Harestrau y la elegante calle Victoria. Y el edificio más interesante: el palacio del Parlamento, el segundo edificio más grande del mundo después del Pentágono, fue construido por orden del presidente Ceausescu. También existe el Museo del Pueblo, que recoge casas típicas de diferentes zonas de Rumania en un bonito entorno, si tienes tiempo vale la pena darse un paseo!

Notas:
–    Llénate de paciencia durante los traslados: las horas de carretera se hacen muy pesadas entre ciudad y ciudad.
–    El alojamiento es muy básico, en general el nivel de hoteles suele estar catalogado por encima de lo que nosotros estamos acostumbrados. Pero si quieres pasar una noche de ensueño en Bucarest el hotel Hilton es impresionante, no dejes de entrar en su sala de convenciones, Patrimonio Unesco.
–    La comida es copiosa y abundante: con muchos guisos y carnes estofadas y elaborados postres
–    Para compras lo más habitual son trabajos de madera, bordados y en el norte los huevos pintados

Lo mejor de viajar por el mundo – Viajar a Transilvania Rumania

Autora : Google Plus